domingo, 8 de enero de 2017

El Resplandor (1980)

Sin televisión y sin cerveza, Jack pierde la cabeza! 



Uno de los capítulos más aclamados por los fanáticos de Los Simpson es aquél en el que Homer es designado, junto con el resto de la familia amarilla, para cuidar la mansión del Sr. Burns en un bosque profundo y solitario. Sabido es que a falta de televisión que ver y cerveza que tomar, se vuelve loco hasta tal punto que casi mata a toda su familia. Esta antología contada en “La casita del terror V” hace una clara y fiel referencia a la película El Resplandor (The Shining, 1980) protagonizada por Jack Nicholson y dirigida por el siempre polémico y controvertido Stanley Kubrick. 
               

¿De qué trata la historia? Jack Torrance es un escritor que es contratado para ser el cuidador del Hotel Overlook durante el invierno, un hotel que se encuentra en medio de las montañas y durante la estación más fría del año, todas sus entradas y salidas se ven bloqueadas por la nieve haciendo imposible su salida, fomentando así un ambiente claustrofóbico. Otra de las peculiaridades de dicho hotel es que se encuentra construido sobre las ruinas de un cementerio de nativos americanos (nunca puede faltar el arquitecto visionario que construye hoteles tenebrosos sobre ruinas aborígenes...).  

En fin, Jack es contratado y con él se mudan su esposa Wendy, y su hijo Danny, que no es un niño normal, ya que posee un extraño don (percepción extrasensorial), que le permite evocar sucesos del pasado como también del futuro. ¿Loco? Sí, mucho. Antes de mudarse al hotel, Danny visualiza una escalera como si fuese una cascada de sangre. ¿Qué escalera visualiza? Están en lo cierto, la del hotel al que se mudaran...


La película es una de las tantas adaptaciones de las novelas de Stephen King, que nunca queda conforme con como quedan realizadas. Esta película produce en el espectador una intriga que va incrementándose a lo largo de todo el film, hasta tal punto que en el final, todos podríamos quedar “congelados”. La fotografía y las tomas son excelentes, como es de costumbre en las películas de Kubrick. La música, es un condimento más a la hora de verla, nos produce intriga, miedo y la sensación que en cualquier momento la situación puede cambiar. La película es un clásico y es innegable se mire por donde se mire. Un salto de calidad con respecto a otras películas de terror hechas hasta la fecha y un precursor del género de terror psicológico. 

Particularmente, es una de mis películas favoritas. Personalmente, siempre tengo en consideración los mismos puntos antes de irme de viaje y les recomiendo que ustedes también lo hagan. Primero, asegúrense de que a donde se dirigen no se haya construido sobre ningún cementerio y por último pero no menos importante, lleven cervezas, cartas, la videoconsola o cualquier elemento que les sea útil para socializar. Si no, pregúntele a Homer o al pobre Jack.  

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