domingo, 13 de noviembre de 2016

Sully


Después de ver Sully tengo la sensación de que para Clint Eastwood resulta fácil hacer películas. A pesar de sus 86 años, el director demuestra que continua en plena forma presentándonos una historia real acerca del amerizaje forzoso de un Airbus 320 en el río Hudson de Nueva York el 15 de enero de 2009. El capitán de ese avión, Chesley Sullenberger, salvó la vida de los 155 pasajeros que iban a bordo gracias a su pericia y su experiencia. Sin embargo, algunos quisieron desacreditar al capitán diciendo que en las condiciones en las que estaban los motores, hubiese podido regresar al aeropuerto de La Guardia sin mayores consecuencias. La investigación posterior al accidente demostró que Sully fue un héroe ya que, de tomar cualquier otra alternativa, nadie hubiese salvado la vida.


Eastwood nos presenta la historia de un modo directo, claro y conciso. El director cuenta los hechos tal y como sucedieron sin andarse por la ramas y sin fisuras. La cinta dura aproximadamente 90 minutos, que es una duración más que razonable porque, y perdonen la expresión, no había chicha para más. Con eso quiero decir que aunque una historia parezca que no puede dar mucho de sí, como yo pensaba antes de verla, se puede hacer una muy buena película si se es un buen narrador. Y Clint Eastwood lo es.

Esta película va de nombres propios: Chesley Sullenberger (el artífice del milagro), Clint Eastwood (el director) y Tom Hanks. Este último hace una muy buena interpretación, como es habitual en él, y eso hace que la película sea mucho mejor. El Primer Oficial que acompaña a Hanks a los mandos del avión es Aaron Eckhart, que realiza una interpretación muy correcta.


En definitiva, Sully cuenta una historia verídica de un modo claro y directo, con una gran interpretación de Tom Hanks y demostrando una vez más que Clint Eastwood es un gran director. La recomiendo a todo el mundo.

Puntuación: 8/10

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