domingo, 9 de octubre de 2016

Un Monstruo Viene a Verme


J.A. Bayona ha demostrado una vez más su buen hacer detrás de las cámaras. Después de El Orfanato (2007) y Lo Imposible (2012), el director español cierra su trilogía acerca de las relaciones materno filiales con una emocionante película que no deja indiferente a nadie. El Orfanato la temí, Lo Imposible me hizo sufrir y Un Monstruo Viene a Verme me ha emocionado. 

La película cuenta la historia de Connor (Lewis MacDougall), un niño que ve como su madre (Felicity Jones) va apagándose poco a poco y no puede hacer nada para impedirlo. Su vida es cada vez más convulsa (sus padres están separados, tiene una mala relación con su abuela...), y sus problemas de adaptación son más que evidentes. Sin embargo, todo cambia cuando un monstruo le visita, hecho que le cambiará la vida y la manera de afrontar la enfermedad de su madre.


La historia trata un tema duro y profundo con una elegancia y sutileza que emociona. La presencia del monstruo hace que la película se convierta en una especie de fábula donde la imaginación es la principal protagonista. Es una cinta triste, con un trasfondo trágico, pero que a la vez tiene un encanto y una alegría que permite al espectador olvidarse de lo que realmente está ocurriendo para adentrarse en un mundo de fantasía en el que el director ha cuidado hasta el más mínimo detalle.

La cinta goza también de una bella fotografía y de unos efectos especiales más que geniales. La recreación del monstruo está muy lograda. Además, destacar la buena interpretación del actor Lewis MacDougall, que logra dotar al personaje de un gran humanismo y una gran madurez pese a su temprana edad.

En definitiva, Un Monstruo Viene a Verme es un bello cuento que emociona y sumerge al espectador en un increíble mundo de fantasía. No os la podéis perder, os la recomiendo encarecidamente. 

Puntuación: 8,5/10


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