martes, 13 de septiembre de 2016

Blood Father


Mel Gibson siempre me ha gustado en películas de acción: Rescate, Payback o Vacaciones en el Infierno son algunos ejemplos. Ese toque de tipo duro combinado con su sentido del humor y su ironía hacen que sus interpretaciones tengan algo especial. En su última película, Blood Father, Gibson vuelve a mostrar una de sus mejores versiones, con mucha mala leche y un poco de humor. 

John Link, ex presidiario y ex motero, recibe la llamada de su hija desaparecida de la que hacía tiempo que no sabía nada. La vida de Lydia, la hija en cuestión, está en peligro porque el cartel cree que les ha robado mucho dinero. Sin dudarlo, Link decide ayudarla. Es entonces cuando él y su hija iniciarán una persecución a la desesperada para demostrar su inocencia y salvar sus vidas.


Blood Father es una película de acción que no tiene nada de especial, pero que tiene todo lo que una cinta del género ha de tener: persecuciones, tiros, asesinatos, conspiraciones... Me recordó a Venganza, protagonizada por Liam Neeson. La principal diferencia es que el primero es un ex convicto malhumorado mientras que el segundo es un ex agente de la CIA y de las Fuerzas Especiales, con lo cual la ambientación y la historia tienen un enfoque diferente pero con un parecido razonable. Además, la película dura lo que tiene que durar (90 minutos), por lo que tiene un ritmo bastante frenético y no baja la intensidad en ningún momento. 

En definitiva, recomiendo Blood Father a todos los amantes de una buena película de acción. Por último, decir que Gibson está a tope.

Puntuación: 7,5/10


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