viernes, 4 de diciembre de 2015

Ant-Man o como de bien lo está haciendo Marvel presentando nuevos superhéroes

Hace unos días, con un poco de retraso, vi la última película de Marvel, Ant-Man. Hay que decir que las últimas películas de la Casa de las Ideas habían dejado el listón bastante alto, sobretodo Guardianes de la Galaxia y Vengadores: La Era de Ultrón. Sin embargo, hay que reconocer que Ant-Man ha sido capaz de mantener el nivel de sus predecesoras. La película ha sabido jugar con todos los elementos a su alcance para demostrar que el Universo cinematográfico de Marvel sigue expandiéndose a buen ritmo. Ahí va un breve análisis.

La película nos cuenta los inicios de Scott Lang (Paul Rudd) como Ant-Man, quien tiene que ayudar al Doctor Hank Pym (Michael Douglas) a luchar contra su propia empresa debido a que su aprendiz (que lo echó de la misma años atrás), ha descubierto el secreto de la partícula Pym y amenaza con vendérselo a la malvada organización HYDRA. Para ello, Scott cuenta con la ayuda de la hija de Pym (Evangeline Lilly) y un grupo de compañeros un poco peculiares.

La película sabe como manejárselas para contar una historia de superhéroes muy entretenida combinándolo con grandes dosis de humor e ironía. Para mí, aquí está el primer punto positivo de la película. Como ya ocurriese con Guardianes de la Galaxia, Ant-Man logra ese toque divertido, desenfadado, despreocupado y consigue transmitir la idea de que esto de los superhéroes no es algo tan serio como nos quieren hacer creer. Le quitan hierro al asunto.

El segundo punto positivo de la película es el reparto. Me llevé una grata sorpresa con Paul Rudd ya que se puede apreciar que sabe como desenvolverse en las escenas en que se combinan acción y comedia. Da la talla como superhéroe porque sabe darle humanidad al personaje. También mencionar el buen papel de Corey Stoll como Darren Cross, hay que reconocer que el hombre tiene cara de malo. Por último, no puedo olvidarme de Michael Douglas, muy correcto en su papel, y Evangeline Lilly, que logra transmitir durante toda la película aquella sensación de misterio, como si estuviese escondiendo algo.

El tercer aspecto positivo es la música. No llega al nivel del 'Awesome Mix Vol. 1' de Guardianes de la Galaxia pero el trabajo de Christophe Beck es destacable. La banda sonora de la película es bastante buena y el tema de Ant-Man es una delicia.

El último aspecto positivo que me gustaría destacar es, como decía al principio, sobre la capacidad de Marvel de expandir su universo de manera sutil e inteligente. Para ello, nuestro superhéroe recibe la misión de entrar en unos viejos almacenes propiedad de Tony Stark pero resulta que no están abandonados, sino que son las nuevas instalaciones de los Vengadores. Al llegar allí nuestro protagonista se encuentra con una de las nuevas incorporaciones de los Vengadores, Falcon (Anthony Mackie). Gran acierto. Si en lugar de encontrarse a este se hubiese encontrado a Iron Man, Steve Rogers o Natalia Romanova, el peso que ya tienen estos personajes hubiese jugado una mala pasada a la historia porque le hubiesen quitado el protagonismo a nuestro superhéroe. Con alguna mención a estos personajes durante la película es suficiente. Sin embargo, la aparición de Falcon permite tres cosas: una, que la historia continúe fluyendo sin problemas; dos, que Falcon empiece a cobrar importancia como miembro de los Vengadores; y tres, Ant-Man, de un modo u otro, ya establece un vínculo con los Vengadores. 


Por todo lo expuesto anteriormente, creo que Marvel está haciendo un buen trabajo y casi sin lugar a dudas la próxima película de la franquicia, Capitán América: Civil War será un éxito rotundo. Por lo que respeta a la película, 8/10.


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